domingo, 4 de octubre de 2026
OSVALDO PIRO
Laburó con el fueye más de 60 años. Debutó en una orquesta a los 15 y al año siguiente ya se sumó a las filas de Alfredo Gobbi, uno de los más grandes nombres de la historia del tango. Entre otros, también tocó con Fulvio Salamanca, antes de lanzarse con su propia orquesta. En su extensísima etapa como director hay varios hitos. Uno de los primeros fue su disco Piro ’66, en el sello Alanicky, que muchos de sus colegas recuerdan como una de las joyas del género (está por ahí, digitalizado, y sigue siendo de una belleza conmovedora). Tenía 30 años en ese momento. Aníbal Troilo, Pichuco, primero lo apadrinó musicalmente y luego, directamente, le legó uno de sus bandoneones. Piro lo llevó durante casi medio siglo, antes de ponerlo bajo la custodia de la Academia Nacional de Tango, para disfrute de las generaciones futuras.
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